En la comuna de San José de Mariquina, la economía circular comienza a tomar forma concreta. Una nueva alianza entre la empresa regional Río Verde y el Centro de Reciclaje de la Municipalidad permitirá transformar residuos plásticos en mobiliario urbano, dando un paso significativo hacia la regeneración de espacios públicos y la educación ambiental.
El acuerdo contempla la entrega de plásticos tipo N°2 y N°5 —materiales cuya valorización suele ser compleja— para ser reciclados y convertidos en bancas, sillas y mesas diseñadas para uso en exteriores, destacando por su alta durabilidad y resistencia a la intemperie.

Del residuo al valor local
Ubicada en el sector de Tralcao, la empresa Río Verde lleva más de cinco años desarrollando soluciones sustentables a partir del reciclaje de plásticos. Su modelo busca dar una segunda vida a materiales que, de otro modo, terminarían como desechos.
Su fundador, Sebastián Vaccaro, ingeniero forestal, valoró la alianza como un hito para la comuna:
“Para nosotros esta alianza es muy importante, ya que de ahora en adelante los desechos de Mariquina podrán ser valorizados en la misma comuna, generando un producto sustentable. Permite que los vecinos vean el resultado de lo que reciclan, transformado en algo concreto”.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es que evita el traslado de estos residuos hacia otras regiones, como ocurría anteriormente, fortaleciendo así una lógica de desarrollo local y descentralizado.

Un modelo colaborativo con impacto territorial
Desde el municipio, el encargado de la Oficina de Medio Ambiente, Nicolás Maldonado, destacó que esta iniciativa responde a un modelo de gestión circular basado en la colaboración:
“La comuna, a través de su centro de reciclaje, se encarga de la recolección selectiva de plásticos para su posterior valorización. Buscamos visibilizar el potencial de estos materiales y transformarlos en productos útiles para la comunidad”.
El convenio no solo aborda la gestión de residuos, sino que incorpora una dimensión clave: la educación ambiental.
A través de talleres y actividades formativas, se busca sensibilizar a la ciudadanía sobre el impacto positivo del reciclaje y fomentar hábitos sostenibles a largo plazo.
Más que reciclaje: regeneración de espacios
La alianza tiene un objetivo que va más allá del tratamiento de residuos. Apunta a la regeneración de espacios públicos, devolviendo a la comunidad entornos mejorados a partir de sus propios desechos.
Se trata de un enfoque donde:
- el residuo se transforma en recurso
- la comunidad participa activamente
- y el territorio se fortalece desde lo local
Región Circular
En tiempos donde el desafío ambiental exige respuestas concretas, iniciativas como esta demuestran que la economía circular no es solo un concepto, sino una práctica posible cuando se articulan voluntades.
Porque el desarrollo sostenible no se impone: se construye, se educa y se vive desde el territorio.












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