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Ruido invisible, daño irreversible: el desafío de cuidar la salud auditiva en el trabajo

En faenas, talleres, rutas y plantas industriales, el ruido muchas veces pasa desapercibido. No se ve, no deja huella inmediata, pero puede generar uno de los daños más silenciosos y permanentes en la salud de las personas: la pérdida auditiva.

En el marco del mes de la salud auditiva, especialistas y organismos del área llaman a reforzar la prevención en entornos laborales donde la exposición a altos niveles de ruido sigue siendo una realidad cotidiana.


Una problemática vigente

Las cifras dan cuenta de un desafío aún pendiente. En 2024, la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) reportó 332 enfermedades auditivas de origen laboral en Chile. A ello se suma que, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Empleo, Trabajo y Salud (ENETS), un 18,2% de los trabajadores ha estado expuesto a niveles de ruido que obligan a elevar la voz durante gran parte de la jornada, mientras que un 22,8% declara una exposición ocasional.

Se trata de una situación especialmente presente en sectores como la construcción, la minería, la manufactura, el transporte y la logística, donde operan maquinarias y herramientas de alto impacto sonoro.


El riesgo no siempre es evidente

Más allá del rubro, el factor determinante es la exposición real de cada trabajador.

El Dr. Fernando Peñafiel, director médico del Centro Médico del Trabajador (CMT) Chile, advierte que la clave está en la gestión preventiva:

“El riesgo no depende solo del rubro, sino de la exposición real. Cada empresa debe medir, identificar grupos de riesgo, aplicar medidas de mitigación y verificar su efectividad, sin esperar a que aparezca la pérdida auditiva”.


Prevenir antes que lamentar

La exposición prolongada al ruido no solo genera incomodidad, sino que puede provocar daños permanentes, como la hipoacusia sensorioneural o el tinnitus (zumbido en los oídos). El problema es que estos efectos son, en la mayoría de los casos, irreversibles.

👉 Las células responsables de la audición no se regeneran.

Por ello, la prevención no es una opción, sino una necesidad.


Medidas concretas en el entorno laboral

El cuidado de la salud auditiva requiere acciones sistemáticas y sostenidas en el tiempo. Entre las principales medidas destacan:

  • mantención adecuada de equipos
  • instalación de barreras o aislamiento acústico
  • señalización de zonas de alto ruido
  • control de acceso a áreas críticas
  • uso obligatorio y continuo de protectores auditivos

Sin embargo, los expertos advierten que no basta con entregar implementos.

“La protección auditiva efectiva requiere gestión, controles técnicos, capacitación y seguimiento. No se trata solo de cumplir, sino de verificar que las medidas realmente funcionen”, señalan desde CMT.


PREXOR: una herramienta clave

Desde 2011, en Chile rige el Protocolo de Exposición Ocupacional a Ruido (PREXOR), impulsado por el Ministerio de Salud, cuyo objetivo es reducir la incidencia de pérdida auditiva laboral.

Este instrumento establece la obligación de:

  • medir niveles de ruido
  • monitorear la salud de los trabajadores
  • implementar acciones correctivas
  • evaluar constantemente los resultados

En palabras del Dr. Peñafiel:

“PREXOR convierte la salud auditiva en una responsabilidad activa, no en una reacción tardía”.


Cultura preventiva: el verdadero desafío

Más allá de las normativas, el llamado es a avanzar hacia una cultura preventiva, donde la salud auditiva sea parte de la gestión cotidiana de las empresas.

Identificar riesgos a tiempo, actuar antes del daño y generar conciencia en trabajadores y empleadores son pasos fundamentales para evitar consecuencias que, muchas veces, no tienen vuelta atrás.

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