ASENAV llevará desde Valdivia a California uno de los buques científicos más innovadores del mundo

Astillero valdiviano construirá nave híbrida para la Universidad de California San Diego

El nuevo buque oceanográfico será construido por ASENAV en Valdivia para el prestigioso Scripps Institution of Oceanography. La embarcación, de 38 metros de eslora, incorporará un avanzado sistema de propulsión híbrida y estará destinada a estudiar cambio climático, pesquerías, acidificación de los océanos, eventos de El Niño y otros fenómenos ambientales en la costa de California.

Un importante salto para la industria naval chilena y, particularmente, para la Región de Los Ríos concretó el astillero ASENAV, luego de adjudicarse la construcción de un avanzado buque de investigación oceanográfica para la University of California San Diego (UC San Diego), Estados Unidos.

La nave será construida en las instalaciones del astillero en Valdivia y posteriormente exportada a California, constituyéndose en un relevante precedente para la ingeniería y construcción naval desarrollada desde el sur de Chile.

El proyecto corresponde al nuevo Coastal Class Research Vessel, que operará para el Scripps Institution of Oceanography, uno de los centros de investigación oceanográfica más reconocidos internacionalmente y perteneciente a UC San Diego. ASENAV confirmó la firma del contrato bajo su proyecto NB 201, cuya entrega está prevista para 2028.

La adjudicación tiene además una dimensión internacional significativa. De acuerdo con antecedentes publicados tras conocerse el contrato, el astillero chileno participó en un proceso en el que también competían empresas provenientes de China, España y Turquía.

Un laboratorio científico flotante

Más que una embarcación convencional, el proyecto está concebido como un verdadero laboratorio flotante, capaz de desarrollar investigaciones multidisciplinarias en las aguas del Pacífico.

La nave tendrá aproximadamente 38,1 metros de eslora, 10,4 metros de manga y 3 metros de calado, según las características del diseño Coastal Class desarrollado por la firma estadounidense de arquitectura e ingeniería naval Glosten.

Uno de sus aspectos más relevantes será su sistema energético. El proyecto nació bajo un concepto de propulsión híbrida hidrógeno-diésel eléctrica, orientado a reducir sustancialmente las emisiones durante las operaciones científicas. El diseño contempla el uso de celdas de combustible alimentadas con hidrógeno líquido, complementadas por generación diésel-eléctrica para operaciones de mayor duración.

La propuesta técnica de Scripps establece que la embarcación podrá realizar hasta el 75% de sus misiones utilizando hidrógeno, posibilitando operaciones sin emisiones provenientes de la propulsión durante esos períodos. Al utilizar hidrógeno, además, el barco puede mantener un funcionamiento especialmente silencioso, condición particularmente valiosa para investigaciones acústicas y para obtener muestras evitando determinadas interferencias generadas por los propios motores de una embarcación convencional.

Tecnología para estudiar el cambio climático

El barco incorporará laboratorios y modernos sistemas científicos para investigar algunos de los mayores desafíos ambientales que enfrenta actualmente California y los océanos.

Entre sus capacidades se consideran sistemas para mapear el fondo marino, medir corrientes oceánicas mediante tecnología acústica, estudiar poblaciones de peces y obtener muestras biológicas y geológicas, además de infraestructura para apoyar operaciones con drones.

Su trabajo permitirá estudiar fenómenos como:

  • cambio climático y comportamiento de los ecosistemas costeros;
  • acidificación del océano;
  • pérdida de oxígeno en determinadas zonas marinas;
  • floraciones de algas nocivas;
  • comportamiento de las pesquerías;
  • aumento del nivel del mar;
  • tormentas asociadas a El Niño;
  • y los denominados ríos atmosféricos, fenómenos capaces de generar precipitaciones extremas en la costa oeste de Estados Unidos.

También tendrá una importante función educativa, permitiendo desarrollar actividades prácticas de formación para estudiantes, investigadores y académicos de la Universidad de California.

De Valdivia al Pacífico

La embarcación reemplazará al histórico R/V Robert Gordon Sproul, utilizado durante cerca de cuatro décadas por Scripps para investigación y formación científica. El nuevo barco pasará a formar parte de la U.S. Academic Research Fleet, la flota de investigación académica estadounidense.

Su construcción representa además una interesante paradoja territorial: desde una ciudad íntimamente relacionada con los ríos, la navegación y la construcción naval, como Valdivia, saldrá una embarcación destinada a estudiar uno de los sistemas naturales más complejos del planeta.

El desafío tecnológico tampoco parte desde cero. ASENAV ha venido incorporando soluciones de electromovilidad e hibridación a sus proyectos navales. Durante 2026 avanzó, por ejemplo, en el Magellan Discoverer, crucero de expedición híbrido-eléctrico construido igualmente en Valdivia, reforzando capacidades locales relacionadas con baterías, sistemas eléctricos y navegación de menor impacto ambiental.

Innovación regional con alcance mundial

Para Región Circular, el proyecto tiene una dimensión que supera la adjudicación comercial.

La transición energética no ocurre únicamente en automóviles, viviendas o industrias terrestres. También está comenzando a transformar el transporte marítimo, un sector históricamente dependiente de combustibles fósiles.

Y esta vez parte de esa transformación tendrá su origen en Valdivia.

La fabricación de un buque destinado a una de las instituciones oceanográficas más prestigiosas del mundo sitúa a la Región de Los Ríos dentro de una cadena tecnológica internacional ligada a la descarbonización, investigación científica y nuevas formas de propulsión marítima.

Cuando el nuevo laboratorio flotante comience a navegar frente a las costas de California, llevará incorporada tecnología desarrollada y ensamblada a más de nueve mil kilómetros de distancia.

En su estructura quedará también inscrito un dato poco habitual para la industria tecnológica latinoamericana:

fue construido en Valdivia, Chile.

Región Circular | Innovación, sustentabilidad y desarrollo desde los territorios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *