Ley REP: El desafío de reciclar desde los territorios

Años después de su promulgación, Chile avanza hacia la responsabilidad extendida del productor, pero el camino recién comienza. En la Región de Los Ríos, el desafío no solo es técnico, sino cultural: transformar la conciencia ambiental en práctica cotidiana.


Un cambio de paradigma

Cuando en 2016 se promulgó la Ley N° 20.920, conocida como Ley REP, Chile dio un paso histórico hacia un modelo más justo y sostenible de manejo de residuos.
Por primera vez, la ley estableció un principio claro: quien produce, también debe hacerse cargo de lo que genera.

Bajo esta idea, los productores e importadores de ciertos bienes —llamados productos prioritarios, como envases, neumáticos, baterías, aceites y aparatos eléctricos— deben organizar y financiar la recolección, el transporte y el reciclaje de los desechos derivados de su actividad.
Así nacieron los Sistemas de Gestión Colectiva (GRANSIC), que coordinan el ciclo completo para asegurar trazabilidad, cumplimiento de metas y valorización de materiales.


Ocho años después: un avance desigual

A casi una década de su promulgación, los resultados son mixtos.
Chile ha logrado establecer un marco legal sólido, con fiscalización activa de la Superintendencia del Medio Ambiente y metas de reciclaje para varias categorías.
Sin embargo, la implementación efectiva todavía es lenta y desigual.

La separación en origen —la base del sistema— sigue siendo una práctica poco habitual en los hogares.
Las campañas de comunicación han sido intermitentes y, en muchos casos, insuficientes para cambiar hábitos cotidianos.
Y aunque existen sistemas de recolección y puntos limpios en varias comunas, la infraestructura regional de valorización aún no da abasto.


La mirada desde Los Ríos

En la Región de Los Ríos, la Ley REP abre un horizonte de oportunidades, pero también desnuda nuestras debilidades estructurales.
El territorio es extenso, con comunas rurales y costeras donde la logística de recolección se vuelve compleja y costosa.
Sin embargo, también existe un capital humano valioso: recicladores de base, emprendedores ambientales, cooperativas y municipios que comienzan a ver en el reciclaje no un gasto, sino una inversión social.

Valdivia y La Unión han dado pasos significativos en programas de educación ambiental, pero las comunas pequeñas —como Paillaco, Máfil o Río Bueno— necesitan apoyo técnico y financiero para instalar puntos limpios, formar monitores y mejorar la cadena de recolección.
La Corporación Regional de Desarrollo Productivo (CRDP) y el Gobierno Regional podrían jugar un rol clave en articular esfuerzos, fomentar la innovación circular y convertir a Los Ríos en una región piloto de la Ley REP en el sur de Chile.


Desafíos para el futuro

  1. Educación ambiental permanente: la ley no puede sostenerse sin una ciudadanía informada. Cada hogar debe convertirse en un pequeño centro de clasificación.
  2. Infraestructura descentralizada: es urgente crear plantas regionales de acopio y valorización para reducir costos y generar empleo local.
  3. Economía verde regional: promover emprendimientos que transformen residuos en nuevos productos, sumando valor local.
  4. Inclusión de recicladores de base: profesionalizar su labor y asegurarles participación en los sistemas de gestión colectiva.
  5. Transparencia y trazabilidad: que las empresas informen con claridad cuántos residuos recuperan, cómo los valorizan y dónde terminan.

Chile en el contexto mundial

En América Latina, Chile es uno de los países pioneros en responsabilidad extendida del productor.
Pero si queremos acercarnos al estándar europeo —donde la tasa de reciclaje supera el 45 %—, debemos acelerar la implementación, incorporar tecnología, y fortalecer la economía circular como política de Estado, no solo ambiental, sino también industrial.

El futuro exige pasar de la ley en el papel a la ley en la práctica: donde cada envase, cada botella y cada ciudadano sean parte de un ciclo virtuoso que reduzca la presión sobre los ecosistemas.


Reflexión final – Región Circular

La Ley REP no es solo un marco legal: es una invitación a mirarnos como sociedad.
A entender que los residuos no desaparecen, solo cambian de lugar.
Y que el verdadero reciclaje comienza cuando cambiamos la forma en que pensamos, consumimos y compartimos la responsabilidad de cuidar nuestra casa común: el territorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *